Comforsa automatiza la verificación dimensional para mejorar eficiencia y reducir la tasa de rechazo
Los fabricantes de componentes para el vehículo industrial y la maquinaria pesada se enfrentan a un entorno cada vez más exigente. La presión sobre costes y márgenes se intensifica por la volatilidad de las materias primas, el aumento de los costes energéticos y logísticos, y el fuerte poder de negociación de los grandes OEMs.
Comforsa (Comercial de la Forja S.A.U.) es un grupo metalúrgico catalán especializado en la fabricación de piezas para el sector del vehículo industrial y de maquinaria pesada, como cigüeñales.
Comforsa ha trabajado para marcas como Volvo o Liebherr y casi la totalidad de su producción, alrededor del 95%, está destinada a la exportación. La empresa cuenta con más de 380 trabajadores distribuidos en sus cuatro centros productivos en Cataluña, tres en Campdevànol y uno en Ripoll, ambas poblaciones en la provincia de Girona y vinculadas históricamente a la actividad de la forja.
Retos
La creciente exigencia en requisitos de calidad, fiabilidad y trazabilidad en componentes sometidos a condiciones extremas, y la necesidad de cumplir normativas y certificaciones cada vez más estrictas en materias de seguridad, emisiones y homologación en distintos mercados, configura una realidad industrial cada vez mas exigente.
En este contexto, el plan industrial de Comforsa buscaba mejorar los resultados del grupo y preservar su liderazgo mediante un crecimiento sostenible centrado en la eficiencia, focalizado en indicadores como la tasa de rechazo y en procesos clave como la verificación de las piezas.
Comforsa identificó que la verificación dimensional de cotas críticas dependía en gran medida del operario y podía verse afectada por errores puntuales.
Sistema Equator en Comforsa
Sistemas de calibre Equator™: automatización de la eficiencia, flexibilidad y control de calidad
En términos de eficiencia, la mejora ha sido notable. Antes eran los propios operarios quienes realizaban las verificaciones, lo que implicaba una mayor dependencia de la intervención humana, con el riesgo de errores. Con la incorporación de los calibres Equator™, hemos reducido la necesidad de mano de obra directa y seguimos verificando el 100 % de las cotas críticas, pero ahora lo hacemos de forma automatizada, con una máquina, lo que nos permite optimizar costes y ganar en fiabilidad.
Xavi Serra, responsable técnico, Comforsa-4
Solución
Para mejorar la eficiencia de su sistema productivo, Comforsa apostó por dos potentes calibres Equator™ de Renishaw de carga automática con robot, instalados en dos líneas diferentes del centro Comforsa-4.
Los calibres comparadores Equator de Renishaw están diseñados para comparar automáticamente piezas de producción con una pieza maestra de referencia. Su velocidad y repetibilidad los convierten en una opción sólida para la verificación en taller. En la línea con cambios frecuentes, el calibre Equator™ ha aportado versatilidad. La reprogramación se adapta rápidamente a nuevas referencias y la capacidad de cambiar entre piezas en segundos y usar placas de fijación intercambiables con localización cinemática repetible facilita los cambios sin penalizar el proceso. Conjuntamente, estas características han mejorado significativamente la eficiencia y la flexibilidad de esta linea de producción.
En la segunda línea de producción, más estable y empleada en series más largas, el método comparativo de Equator™ aporta gran eficiencia gracias a su alta velocidad de medición. Además, el re-mastering rápido permite compensar las variaciones térmicas y mantener la consistencia del control.
Ambos calibres se integraron con el software de metrología MODUS™, también de Renishaw. Esto permite a Comforsa compartir y reutilizar programas de medición entre el Equator™ y la máquina tridimensional, manteniendo coherencia en la verificación y simplificando la gestión de programas en el entorno de producción.

Resultados
La introducción de los calibres Equator™ ha ayudado a Comforsa a mejorar la calidad de las piezas y la eficiencia del sistema productivo.
“Hemos mejorado la tasa de rechazo, ya que, si hay una incidencia, por mínima que sea, los calibres Equator nos avisan y la corregimos a tiempo”, valora Xavi Serra, responsable técnico del centro de producción Comforsa-4.
A largo plazo, esta transformación hacia una fabricación inteligente refuerza la reputación de Comforsa ante sus clientes internacionales. La capacidad de garantizar una fiabilidad total en componentes sometidos a condiciones extremas asegura el cumplimiento de las normativas de seguridad y emisiones más estrictas del mercado. En conjunto, la colaboración con Renishaw permite convertir el control de calidad en un factor de competitividad, apoyando un crecimiento sostenible y una mayor eficiencia en un mercado global exigente.